jueves, octubre 21, 2010

miércoles, octubre 06, 2010

D.E.P BRISA

Sucede que cada vez que pierdo un perro, se lleva un pedazo de mi corazón con él. Y cada perro que entra en mi vida me regala un trozo del suyo. Si logro vivir lo suficiente, todas las partes de mi corazón serán de perro y llegaré a ser tan generoso y bueno como lo son ellos. (Anónimo)

Descansa en paz mi querido Foxterrier travieso.